LA VIOLENCIA EN LATINOAMÉRICA.

Para interpretar las situaciones de violencia se han desarrollado diversos tipos de modelos que procuran ordenar la multiplicidad de factores que inciden en la violencia como comportamiento social y colectivo. Se desarrollo un modelo sociológico que procura establecer las relaciones existentes entre los distintos niveles sociales (macro, meso y micro) y entre los determinantes materiales-situacionales y los culturales de la violencia; pero, a diferencia del utilizado por otros autores y la OMS, no incluye al individuo sino sus circunstancias. Para una mejor comprensión del modelo se han denominado los niveles macrosociales como los factores que originan, en el sentido aristotélico de la causa prima, y que se refieren a las condiciones de la sociedad y la cultura; los factores que denominamos mesosociales, que fomentan y que se relaciona con las condiciones materiales de la vida urbana, así como las expresiones singulares de las subculturas; en el nivel micro se incluyen actores que facilitan la expresión de los factores anteriores o su letalidad, pero que no son en sí mismos productores de violencia.

La familia en América Latina, que debería ocuparse de la socialización de esos jóvenes, ha tenido cambios importantes que la han llevado a perder fuerza como mecanismo de control social. Uno de esos cambios importantes es que por múltiples razones (necesidad económica o deseo de realización de la mujer) las madres se han corporado al mercado de trabajo de manera creciente.

Entre los factores que fomentan la violencia se encuentra la organización territorial de las ciudades. La violencia se concentra en determinadas zonas urbanas que han recibido distintos nombres por los estudiosos: zonas marginales, asentamientos urbanos no planificados o áreas de ocupación informal; estas zonas, llamadas barrios, colonias, pueblos,jóvenes, villas miserias, tugurios, tienen por lo regular en las grandes ciudades una alta densidad poblacional y una trama urbana intrincada, sea a causa de la topografía del terreno o por haber sido construidas sin planificación, lo cual facilita el control territorial de las bandas criminales o de tráfico de droga y hacen muy difícil el acceso de la policía.

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